Junta Mayor de la Semana Santa Marinera de Valencia

Jueves, Marzo 23, 2017

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Los primeros datos acerca de la Hermandad de la Crucifixión del Señor se remontan al programa de actos de la Junta Central de la Semana Santa de 1929, donde se constata que la Hermandad efectúa su primera salida. En la práctica esto conllevaría el año 1928 como fundacional, pues la Cofradías suelen crearse nada más concluye la Semana Santa, para procesionar por primera vez en la siguiente. Sin embargo, en el Estandarte más antiguo que se conserva, de los años 60, figura 1927 como el año fundacional.

Sabemos que la Hermandad se crea en la Parroquia de Nuestra Señora del Rosario, pero integrada por gentes influyentes del centro de Valencia. Si a esto unimos que la Hermandad tenía como imagen titular un grupo escultórico del Descendimiento del Señor, que pertenecía al Convento de la Carmelitas, y que dicha imagen ya tomaba parte en la Procesión del Entierro que se celebraba en el centro de Valencia hasta el año 1921, podríamos pensar incluso en una mayor antigüedad de la Hermandad.

La Hermandad procesionó únicamente tres años, desde 1929 hasta 1931, fecha en la que dejaron de celebrarse actos procesionales en la ciudad.

Concluida la Guerra Civil, las agrupaciones comenzaron a resurgir, alcanzando la Semana Santa Marinera una gran pujanza en muy poco tiempo, pero la Hermandad no fue rescatada del olvido hasta el año 1969. Los siguientes 10 años participo en las procesiones, coincidiendo con la peor época vivida por la Semana Santa Marinera, hasta que en 1978 se verifico su última salida procesional.

En la primavera de 1995, un grupo de amantes de la Semana Santa deciden retomar el rumbo de la Hermandad de la Crucifixión y rescatarla del olvido. Tras la primera Asamblea General quedo constituida la Hermandad y se nombró a D. Javier Das Alonso y a D. Juanvi Morales Monsalve como primeros Presidente y Hermano Mayor, respectivamente.Un gran paso adelante fue la recuperación del Estandarte de la Hermandad en su anterior etapa, pues su custodio, D. José Vilaseca Piza, se brindó a entregárselo a las personas que se encargarían desde entonces de su conservación

Tras la renovación y actualización de los trajes de vesta, uniformidad tradicional de la Hermandad, el Sábado de Pasión de 1996, fue el día elegido para la presentación oficial. A las siete de la tarde, dio comienzo la Misa con todos los cofrades, donde se bendijeron los nuevos crucifijos, así como la Santa Cruz, Maza y Clavos, elegidos por la Hermandad como Imagen Titular hasta que pudiera tener una propia.

Uno de los proyectos más importante realizados por la Hermandad ha sido la creación de una banda propia de cornetas y tambores. Inicialmente el objetivo de su creación fue reducir el impacto del coste necesario por disponer de una banda para procesionar, con la intención de afrontar la creación del Trono-Anda.

En la Semana Santa del año 2000, solo unos cuantos tambores ataviados con camisa y pantalón tomaron parte acompañando a la Hermandad, ya que muchos de los integrantes  procedían de otras bandas de cornetas y tambores y quisieron mantener los compromisos adquiridos por estos.

Durante el siguiente ejercicio se retomó el proyecto, diseñando el uniforme, preparando el repertorio musical y censando en la Hermandad a los componentes como cofrades, con todos los derechos y satisfaciendo sus aportaciones económicas en especie, es decir, tocando en los actos de la Hermandad sin recibir nada a cambio.

Posteriormente, se amplió la banda con una sección de dulzainas, se mejoró el repertorio musical y se confeccionaron nuevos trajes, dado el cambio espectacular que habían experimentado las bandas en los últimos años.

En el año 2010, se celebró el décimo aniversario de su existencia, contando con treinta y cinco componentes y reconociéndose como una de las bandas de mayor nivel en la ciudad de Valencia, lo que le valió ser invitada a participar en el Congreso de Bandas de Cornetas y Tambores de Semana Santa Ciudad de Sevilla, junto a agrupaciones del nivel de Cigarreras, El Sol, Tras Caídas o Corona de Espinas.

Desde el mismo momento de la refundación de la Hermandad se comenzó a trabajar en el proyecto de tener una Imagen Titular propia. Inmediatamente se descartó encargar la talla de un Crucificado, pues amen de sumar otro más aun colectivo que ya disponía de varios de ellos, no asumiría el espíritu fundacional de la Hermandad, es decir, representar la escena en que Jesucristo es crucificado.

Durante varios años se reunieron fondos y se visitaron escultores y recabaron proyectos y presupuestos. Finalmente se contactó con D. Rafael Grafiá, prestigioso escultor valenciano, con obras de imaginería religiosa por toda España. También se unió al proyecto D. José Vicente Grafiá, hijo del anterior y profesor de escultura en la Facultad de Bellas Artes de Valencia.

Se diseñó un grupo escultórico que debía de tallarse todo al mismo tiempo, pues todas las imágenes iban a realizar una función primordial para su comprensión como escena. Esto dificultaba la tarea, especialmente porque debía efectuarse el pago del monto total en un plazo muy corto de tiempo. La inestimable colaboración de Dª Pilar Roig Picazo y D. Alfonso Grau Alonso, que les valió recibir el nombramiento  como padrinos de la imagen, permitió la financiación del grupo escultórico, aunque no sin dificultades.

En enero de 2000 se firmó con la Universidad Politécnica de Valencia un convenio de colaboración para la realización de la obra escultórica, de la gubia de los Sres. Grafiá, con la supervisión de D. José Luis Roig, mientras que la parte de la policromía correría  a cargo de un equipo dirigidos por Dña. Enriqueta González. Por su parte la Hermandad se comprometió a abonar una cantidad anual de 6.000 € hasta la satisfacción completa del presupuesto convenido.

En febrero de 2003, la Hermandad pudo contar con la obra finalizada. El grupo se compone de cinco imágenes a tamaño natural en madera, siendo la central la de Jesucristo en el momento en que lo acaban de crucificar, mientras que cuatro hombres tratan de izar la cruz para clavarla en los alto del Calvario. Dado en el momento en que se centra la escena, la imagen de Cristo esta ladeada, mejor sería decir vencida hacia la parte derecha, lo que le presta una verosimilitud a la escena. Para las cuatro figuras que los crucifican, se optó por representar en cada una de ellas a uno de los pueblos que de daban cita en la época en ese rincón del Mediterráneo, y así, uno representa a un romano, lampiño por tanto, con el torso desnudo vistiendo únicamente un faldellín; otra de las figuras encarna a un egipcio, de tez más oscura que viste una túnica azul provista de adornos con motivos egipcios; otra es un hebreo, barbado por tanto, luciendo el tradicional pañuelo rayado ceñido por un cordón de tela; por último, la imagen de un griego, también con barba portando túnica y manto sobre ella. En conjunto ofrece una escena de gran dinamismo, provista de una enorme carga emotiva, en la que cada una de las imágenes realiza una función esencial, pero interconectadas entre sí.

El Sábado de Pasión de 2003, día de la Procesión propia de la Hermandad, tuvo lugar la Solemne Bendición del nuevo Trono-Anda, por parte del Reverendísimo Sr. D. Esteban Escudero, Obispo Auxiliar de Valencia. Desde ese día, la Hermandad de la Crucifixión procesiona con una Imagen Titular propia.

Una vez que la Hermandad disponía de su Trono-Anda, comenzó a  trabajar en otro proyecto de envergadura. Dado que el Estandarte del que se disponía era el de los años sesenta y se encontraba bastante deteriorado, se estudió la posibilidad de restaurarlo o adquirir uno nuevo. Dado que se disponía de imágenes de 1929 en las que algunas vestas y personajes bíblicos de la Hermandad posaban frente a la Casa Abadía de la Parroquia de Nuestra Señora del Rosario junto al Estandarte fundacional, se decidió recrearlo en la medida de los posible y conservar el Estandarte de la primera refundación para utilizarlo en actos de especial relevancia.

El Estandarte conjuga la pintura, la orfebrería, los bordados y la pasamanería. El centro  de toda la obra lo constituye un ovalo con una pintura representando el rostro de Cristo en su Crucifixión, salida de la brocha de D. Vicente Peris, uno de los mejores pintores de España en la actualidad, lo que lo dota de un valor artístico importantísimo. Es de destacar la calidad de los bordados y la pasamaneria, realizados por las hermanas Puig  de Festa al Mar.

En la Semana Santa de 2004, fue bendecido y procesiono junto con la Hermandad.

Cuando se concibió el proyecto de Trono-Anda, se pensó en incorporar un par de soldados romanos para dotar a la escena de una mayor verosimilitud, pero por sus dimensiones fue inviable, por lo que se desarrolló el proyecto de crear una guardia de legionarios romanos que acompañara al Trono-Anda.

Los trajes se diseñaron con el mayor rigor histórico posible, recreando el uniforme de los legionarios romanos del siglo I d.C., contando con el trabajo de orfebrería del prestigioso orfebre D. Juan Lillo.

En la Semana Santa de 2006, seis cofrades de la Hermandad procesionaron por primera vez acompañando al Trono-Anda. Debido al hecho de que la Guardia obedecía a una finalidad específica, acompañar y completar la escena de la Crucifixión, solo procesiona cuando lo hace el Trono-Anda.